Día Mundial de la Justicia Social
Desde el Colegio de Abogados de Tuxtepec AC reconocemos el esfuerzo del Poder Judicial del Estado de Oaxaca por incorporar herramientas tecnológicas en el desarrollo de audiencias. No obstante, debemos señalar, con responsabilidad, que la utilización de videoconferencias no constituye, por sí misma, una verdadera descentralización ni un acercamiento estructural de la justicia a nuestra región.
La justicia cercana no se limita a una conexión remota entre sedes. Acercar la justicia implica presencia institucional permanente, órganos jurisdiccionales radicados en la región, infraestructura suficiente, personal judicial adscrito y capacidad resolutiva propia. La tecnología puede ser un instrumento auxiliar, pero no sustituye la necesidad de tribunales físicamente establecidos en la Cuenca del Papaloapan.
El proceso penal además se rige por principios rectores como la inmediación. La valoración de la prueba no es únicamente un ejercicio técnico, también implica la percepción directa del juzgador sobre la actitud, el lenguaje corporal, las emociones y el contexto humano de víctimas, testigos y personas imputadas. A través de una pantalla no siempre puede apreciarse con plenitud el sentir, la vulnerabilidad, la tensión o las circunstancias personales que forman parte integral de la justicia. La justicia no es solo trámite: es contacto humano, es escucha directa, es presencia real.
Cuando los asuntos continúan dependiendo orgánicamente de órganos centralizados y no se crean salas con competencia territorial efectiva en Tuxtepec, no estamos frente a una descentralización auténtica, sino ante un mecanismo de operación a distancia.
Nuestra exigencia es estructural, no tecnológica. Las y los justiciables de la región merecen igualdad procesal, condiciones materiales equivalentes y una administración de justicia verdaderamente cercana.
Reiteramos que el acceso a la justicia no debe medirse por la posibilidad de conectarse a una pantalla, sino por la garantía plena de contar con órganos jurisdiccionales presentes en la región.
Seguiremos insistiendo, de manera respetuosa pero firme, en una descentralización real. La Cuenca del Papaloapan no requiere soluciones remotas: requiere justicia presente.
